MENU

La boda de Amanda & Alexandro fue elegante y divertida a la vez, cómo no podía ser de otra forma cuando viene de la mano de Petit Mafalda. Ellas son unas grandes profesionales, pero además de eso tu trato personal es tan cercano que hacen que todo salga bonito y el equipo entero trabajemos como una piña.

Como siempre digo, me encanta cuando dos culturas diferentes se juntan para darse el sí quiero. Porque el amor no entiendo ni de sexo, nacionalidad ni edades.

Amanda es de esas novias que te roban el corazón desde la primera conversación que mantienes con ella, su nobleza y dulzura hacían que radiase todavía más aún, ella es como un cisne de bonita. Cuando se puso el maravilloso vestido de Berta Bridal lleno de pedrería, realmente caí rendida de amor, por tanta delicadeza.

La celebración fue en un castillo e hicieron una entrada espectacularmente bonita, con un gran cañón de luz que les guiaba el camino. Fue una fiesta desde el principio a fin.

Tuve la suerte de conocer a Javier López de video, que para mí ha sido un regalo. De esos que todavía tengo y que, aunque tardemos en hablar o coincidir un año, cuando eso sucede es como si el tiempo no hubiese pasado por nosotros.

Ser fotógrafo de bodas, te absorbe mucho tiempo, sobre todo cuando haces bodas de destino, que las mías son más del el 90%. Aunque sean dentro de España, siempre me toca viajar. Lo que hace que tu vida social se reduzca a la mínima expresión. Por eso es una suerte cuando te encuentras a gente tan maravillosa, ya sean clientes o compañeros de trabajo. Ese día es como formar una familia para que todo salga idílico. O por lo menos es así como siento yo mi trabajo.

Comments
Add Your Comment

CLOSE